martes, 9 de noviembre de 2010

ARQUITECTURA EN LA COLONIZACIÓN ANTIOQUEÑA

¿QUÉ HACER?

     Con motivo de la Jornada de la Ciencia que realiza cada año la Institución Educativa El Horro (cuyo tema es seleccionado por los estudiantes de grado undécimo para el año siguiente) para la versión 2010 los egresados del 2009 propusieron "LA ARQUITECTURA".

     Después de mucho pensar en la Sede Chápata (de manera individual y colectiva) sobre cómo podríamos abordar este tema tan complejo, y luego de explorar en diferentes posibilidades, como caída del cielo recibimos la asesoría del  historiador, periodista, escritor - por amor -  y abogado - de profesión - Dario Usma Porras. 
     
     ¿Cómo es que no se nos ocurrió?... Es que esas maravillosas ideas se le ocurren a seres como él. Quienes además de conocer la historia y compartirla, seducen a los demás cuando transmiten la información. ¿Por qué irnos fuera de nuestro terruño, si tenemos elementos de una de las más bellas arquitecturas?

     Es así como empieza la casería de la información: cita con Leticia, Zuany y Jorge, conversación, escritura del relato tratando de no perder detalle alguno de tan interesante descripción, dibujos, aclaraciones; presentación de la idea a los demás compañeros docentes y a los estudiantes; distribución de subgrupos con Luz Teresa, Zuany, Ferney y los estudiantes de la secundaria para la elaboración de las maquetas y consecución de los recursos para las mismas;  mientras que Sandra y el grupo se encargaron de otras fuentes bibliográficas, material fotográfico y búsquedas en la web.

Imagen tomada en octubre de 2010 de: http://ansermacaldascom.blogspot.com/


En el siguiente link se encuentra un video hecho por La Patria, el periódico de casa, donde se puede apreciar cómo en el centro de Anserma Caldas, se hace homenaje a la Arquitectura de la Colonización Antioqueña; se destacan la belleza de sus balcones, se evidencia la ubicación de las construcciones alrededor del parque, central,  entre otros aspectos.



¿QUÉ ENCONTRAMOS?

     Como sucede cuando se navega por internet, se corre el riesgo de naufragar en un mar de información. Es por ello que teniendo claro sobre qué se quería trabajar, se empezó a clasificar la información y a extractar apartes que se consideraron importantes y necesarios (desde la mirada de quien la buscó) para darlos a conocer a la comunidad educativa.

     Otra cosa que encontramos, mejor, que nos inspira, es la posibilidad de re-conocer todos estos pueblos que por su belleza arquitectónica animan a observarlos, a no perder la capacidad de asombro por nuestras calles y nos invita a visitarlos.

     Aquí, textualmente encontrarán fragmentos de textos que permitirán conocer más de la fusión que existe en la arquitectura de la época de la Colonización Antioqueña. Fusión que ha permitido la inclusión de materiales propios de las regiones, destacándose la diferencia de clases sociales. 


COLONIZACIÓN ANTIOQUEÑA

     Uno de los movimientos internos de la población de mayor significación en Colombia en el siglo XIX, fue la colonización antioqueña en el occidente colombiano, que llevó al poblamiento del Sur de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío, Norte del Tolima, Norte del Valle del Cauca, Chocó y otras regiones de Colombia. Con el advenimiento de la República se engendró el problema de que el territorio no ocupado o "baldío" fue repartido en pago de servicios a la Independencia, lo mismo que como galardón a los jefes legitimistas de la guerra del 40. A las capitulaciones del monarca se yuxtapusieron las concesiones feudales de la República.

     Quedó así, la tierra sin aprovechamiento en manos de pocos dueños, sustraída al desmonte y la siembra en vastos latifundios que, a su hora, fueron nueva valla a la expansión y al progreso de la faena agraria. Por otro lado, el pueblo sin oficio era cogido por las "leyes de la vagancia" (de 1840 en adelante) las cuales permitían que los terratenientes de  Antioquia engancharan aquellas tropas de sindicados de vagancia y la aplicaran a descuajar selvas en el Cauca, pero sin el incentivo de la propiedad, a manera de colonos gratuitos que se veían compelidos a regalar el trabajo so pena de caer bajo el imperio de la ley.

     Se entabló entonces la lucha entre colonos y terratenientes. Fundan aquellos el derecho de propiedad sobre el trabajo y éstos lo basan en un título. La presión de masas obliga a los propietarios a ceder terrenos para caseríos, células iniciales de dominio que eran a modo de bloques cooperativos de producción, consumo y defensa. Las nuevas fundaciones valorizan a su vez los predios circunvecinos, pero estancan su progreso la carencia de vías, pues sus trochas eran despeñaderos de cabras, la dificultad de aprovechamiento de las aguas en las cuchillas donde se emplazaban por razones de estrategia defensiva de los bichos y por los saqueos en las contiendas civiles.


LA VIVIENDA

     El testimonio presente más representativo de la época está en la arquitectura doméstica (los colonizadores dejaron en plano secundario las construcciones institucionales y los edificios de Gobierno: la suya era una gesta privada, les importaban primordialmente sus casas, y por concesión, las iglesias.

     Esas casas, con algunas particularidades constantes como la sucesión de zaguanes, los portones, contraportones, patios, canceles de comedor, celosías protectoras de los corredores que dan circulación a las alcobas, crecieron con el tiempo a dos pisos, guardando arriba las familias y abajo los negocios, como en la tradición hispánica. Con excepción de las maderas, laboriosamente escogidas y tratadas, se apeló siempre a materiales simples: bahareque, guadua, adobe, teja de barro. El conjunto resultante es armónico y muy funcional, de gran adaptabilidad tanto a suelos planos como inclinados.

Tomado en octubre de 2010 de:  http://alexportilla.blogdiario.com/1169487180/


La foto de la cra. 4ª de Anserma Caldas, entre calles 7 y 8, muestra las construcciones de dos pisos en bahareque, con chambranas y tejas de barro, donde el primer piso está reservado para el comercio.
  

La fotografía de una casa ansermeña ubicada en la carrera 4ª entre calles 8 y 9, donde actualmente está el restaurante "Donde Pettu", muestra el patio interno de piedra, las chambranas en madera y macana que rodean la casa; los calados en puertas y ventanas,el techo en teja de barro y el jardin plantado.
 
La finca Galicia en Anserma muestra la fusión de diversos materiales de construcción, esta bella estructura y sus colores animan a alquilarla para el descanso. Esta vivienda tiene el patio fuera de la casa y la chambrana la rodea completamente. Está ubicada entre el barrio San José y el barrio Galicia.
Fotos tomadas en noviembre de 2010 de: http://ansermaenlinea.com.co/




ARQUITECTURA PAISA

     Se dice de la manera según la cual se construyó la vivienda en la Región paisa de Colombia, especialmente desde la época colonial (siglo XVI) hasta bien entrado el siglo XX.
Una arquitectura evidentemente criolla con un fuerte elemento hispánico procedente de la arquitectura colonial española, y expresada en el uso de materiales comunes en la vivienda prehispánica.

La vivienda paisa tradicional es amplia, pensada siempre en función de familias numerosas. Tenía elementos característicos como el zaguán, el patio interior, grandes ventanales y tejar de barro cocido. El pueblo paisa sigue evidentemente la distribución española: al centro la Iglesia, que preside el parque principal y, alrededor del parque, el ayuntamiento o alcaldía. Las calles principales del pueblo parten del parque, normalmente alineadas (todas las calles conducen al parque).

El parque era un elemento importante en la vida del pueblo paisa, como lugar de encuentro y de las fiestas populares y religiosas. Han sido tradicionales además en muchos pueblos la corrida taurina, el bazar, las fiestas patronales y las arengas políticas. Los procesos de industrialización del país han afectado bastante la arquitectura paisa y la distribución del pueblo o del barrio. Sin embargo, otros estudiosos piensan que ella se ha adaptado de alguna manera a las nuevas formas de la vida moderna.

Los pueblos paisas conservan todavía este tipo de arquitectura, que puede encontrarse al interior de las ciudades y barrios principales de la región: Barrio La América y La Floresta en Medellín, el centro de las ciudades de Bello, Envigado, Santafé de Antioquia, Rionegro yPereira entre muchos otros.

Como ejemplo, el barrio de los Agustinos, (1870), en Manizales es uno de los sitios que más conserva el apogeo de la arquitectura paisa: en él se pueden ver el máximo uso y aprovechamiento del bahareque de guadua y de la adaptación del terreno. Sobre él anota Beatriz Helena Robledo (en "Manizales a través de la fotografía, Boletín Cultural y Bibliográfico", No 7, Vol XXIII, 1986): "La vivienda concebida como espacio urbano: elementos verticales, diagonales, balcones, aleros, disposición de vanos y llenos, intención de ritmo en las ventanas formando fachadas sencillas y ricas en elementos decorativos".

Tomado en octubre de 2010 de: http://es.wikipedia.org/wiki/Paisa



Anserma también tiene un parque o plaza principal,ubicado en el centro, que ha sido "modificado" en varias ocasiones, alrededor de este encontramos la Iglesia Santa Bárbara, el Palacio Municipal, el Hotel Imperial (el más antiguo), algunos locales comerciales y de esparcimiento; así como viviendas grandes que han servido como hogar de familias que fueron bastante numerosas. Además, al sur está el parque Arango Zea, y en uno de sus extremos la Carcel Municipal; el parque Simón Bolivar está ubicado al norte, entre la Iglesia del Carmen y el comando de policia.

Fotos tomadas en noviembre de 2010 de: http://ansermaenlinea.com.co/



ARQUITECTURA DE LA COLONIZACIÓN PAISA DE SANTUARIO

     Santuario es, dentro del Departamento de Risaralda, el municipio que posee el mayor patrimonio arquitectónico de la Colonización Paisa. La colonización de estas tierras sucedió durante el siglo XIX cuando olas de colonizadores venidos de Antioquia poblaron una vasta región del occidente del país y fundaron numerosos pueblos.

     Esta arquitectura, fundamentada en estructuras de guadua, tierra y madera con atributos sismorresistentes, es una manifestación cultural de importancia universal…

     … El casco urbano del municipio de Santuario está situado en la parte superior de una colina y la cuadrícula es el principio ordenador de su trazado urbanístico; pero a medida que la ciudad ha crecido y se ha unido a los diferentes caminos de acceso, las calles se han tornado sinuosas y el damero va perdiendo su trazado original, proporcionando al observador un paisaje urbano cargado de sorpresas y ambientes acogedores y amables. De todos los pueblos surgidos en el proceso colonizador antioqueño es el que presenta una topografía más inclinada, y sus conjuntos urbanos se extienden a lo largo de ese terreno abruptamente ondulado, lo cual conlleva a una dualidad apasionante en el aspecto visual: de una parte, las fachadas blancas, con sus elementos arquitectónicos pintados de diversos y cálidos colores, y rematadas por los amplios aleros que se extienden ordenadamente en el espacio urbano, los cuales se van desplazando racionalmente y de manera ascendente hasta rematar en un firmamento azul cargado de bellos nubarrones. En sentido contrario, se observan las cubiertas en teja de barro que se precipitan en un descenso de vértigo que remata, por regla general, en la frondosa y ubérrima naturaleza circundante…


Tomado en noviembre de 2010 de: http://municipiodesantuario.blogspot.com



Pueblo blanco

A N T I O Q U I A En las goteras de Jericó se construye Cauca Viejo en memoria de los colonizadores paisas. Sus puertas están a punto de abrirse.
Lunes 16 Octubre 2000

     Hace cinco años Rodrigo Restrepo, un hacendado antioqueño, le encomendó una difícil misión a su hijo Andrés Restrepo: fundar un pueblo. Pero no uno cualquiera sino uno que rescatara la tradición cultural y arquitectónica de la colonización paisa. Tendría iglesia, cementerio, una estación para tren y fondas para los amigos y los buenos trovadores. Para aquellos paisas a quienes les gusta hacer coplas e inventar décimas al estilo de los juglares. Andrés lo miró asombrado, preguntándose si habría perdido la razón o se le habían despertado sus sueños atávicos de colonizador.
     ¿Con qué dinero y dónde construir el pueblo? Aquella quijotesca misión comenzó con un préstamo bancario. La segunda tarea fue encontrar un sitio apropiado para asentar la primera piedra. Después de recorrer montañas y valles Restrepo encontró el lugar en un predio aledaño al municipio de Jericó, bañado por las caudalosas aguas del río Cauca, que serpentea por el suroccidente de Antioquia, a cuatro horas por tierra de Medellín.

     La siguiente tarea fue buscar material histórico de la época de la colonización. Lograron conseguir más de 2.000 fotos de construcciones cuyo estilo corresponde a un período entre 1880 y 1930, mezcla de arquitectura colonial y uso de elementos de la región, como la macana, la guadua y la teja de ladrillo. Con base en esta investigación definieron los lineamientos de lo que sería el urbanismo y la arquitectura que tendrían las 154 casas del pueblo. Así fue como diseñaron la iglesia de La Milagrosa de Cauca Viejo, la fonda La Mielera, que incluye el trapiche; la fonda minera, con un molino activo de pisones y de arrastre; el parque central y cuatro lagos para pescar. También decidieron que no habría farmacia sino botica y, por supuesto, tampoco hotel sino posada, y tendría un área para la escuela, el cementerio y las vías serían calles empedradas con acequias de agua pura a cada lado. 




Imágenes tomadas en octubre de 2010 de: http://www.otraparte.org/actividades/cine/cauca-viejo.html 




LA VIVIENDA CAFETERA.


     Dos cosas, fundamentalmente, llaman la atención del viajero en la zona cafetera: la utilización imaginativa de los materiales regionales, y el orden y el cuidado de una arquitectura que no parece espontánea, sino meditada. Y ambas cosas resultan muy importantes para entender la cultura cafetera.

     La guadua es una planta de la familia del bambú. Crece en las zonas húmedas y alcanza su mejor desarrollo entre los 600 metros y los 1500 sobre el nivel del mar. Bajo condiciones normales la guadua se reproduce rápidamente y alcanza la madurez en tiempo relativamente corto. En dos años puede llegar a medir más de seis metros y su caña a obtener un diámetro de 15 cm. Es una madera dura, pero a la vez flexible. Su interior hueco, está dividido en segmentos o nódulos por tabiques fibrosos, que crean puentes de resistencia.

     Los aborígenes americanos ya utilizaban la guadua cuando llegaron los españoles, en sus construcciones, y como acueductos o conductores de agua y como receptáculo (los aguateros, es decir, los vendedores de agua, la usaban a manera de botella hasta hace menos de un siglo). Pero los pioneros y colonizadores cafeteros la convirtieron en el material que identifica una arquitectura regional. La guadua se usa aplastada y convertida en astillas horizontales, como pared; como columna o soporte, seccionada en dos, como elemento decorativo; tejida para divisiones. Algunas veces se la recubre con pañete y reemplaza al adobe, otras se le utiliza al descubierto. Las cañas más fuertes sirven como estructura para soporte, las delgadas, para esterilla o zona divisoria transparente. Su liviandad hace posible que con ella se construyan estructuras de una altura que no permitiría el terreno sobre el que se levantan, sin costosos cimientos. En muchas oportunidades la construcción se apoya simplemente en las piedras o en una ligera mampostería de ladrillo.

     Los pisos se construyen abriendo la guadua y extendiéndola sobre los entresuelos. El mismo sistema se utiliza para los cielos rasos, las paredes se forman con parales de guadua, a unos 30 cm entre los ejes y con diagonales para soportar los esfuerzos.

     Las uniones entre los diferentes miembros de la estructura, se hacen con puntilla, o se ensambla y amarra con alambres, bejucos o rejos.

     Una casa en el Quindío." Son coquetas, dice Armando Gómez, señoritas maquilladas, se adornan con flores que cuelgan en sus corredores o embellecen los jardines. Pueden ser pobres, pero tienen siempre apariencia alegre".


LA INFLUENCIA URBANA.

     Aún cuando el material preferido y más típico de la región sea la guadua, su resistencia al tiempo es limitada: unos 40 años. Por lo tanto otra arquitectura con intenciones de mayor permanencia la utilizó como material complementario o auxiliar y acudió a métodos más tradicionales: el uso del adobe, tierra apisonada, y en algunos pocos sectores en donde abundaban las arcillas, el ladrillo cocido.

     En general la arquitectura rural en lo que se refiere a la disposición de los distintos elementos que la constituyen procede de la urbana, aún cuando durante la conquista hubo asentamientos indígenas en la zona, para la época de la colonización cafetera, no hay grupos cuantiosos y ni siquiera pequeños ocupando las tierras y por lo tanto, no hay una vivienda a partir de la cual se fabrique la nueva. Aún cuando la documentación es casi nula, todo parece indicar que el nuevo poblador una vez que logró su asentamiento construyó la casa con los materiales regionales (guadua, bahareque, palmas y paja para los techos o teja de barro) siguiendo el modelo urbano, pero haciendo una modificación en la fachada, que en lugar de cerrarse hacia la calle y dar acceso por la puerta, repitió el corredor trasero en la zona frontal para convertirlo a la vez en mirador y zona social.

     La verdadera invención arquitectónica la constituyó la zona de trabajo de aprovechamiento cafetero: la construcción de las zonas de secado de la pepa; las de selección del grano; las del lavado. Este esquema que tiene variaciones ligeras, no se repite en ninguna otra región colombiana y constituye, por lo tanto, el elemento más característico de la región.

     La cultura de la guadua es un ejemplo de la continuidad en el tiempo de un saber nativo que se adapta a nuevas exigencias y se integra dentro de una entidad colectiva. La casa de la zona cafetera es también el resultado de un saber que es la respuesta a las circunstancias, al medio que la rodea.

Tomado de: Revista Así es Colombia del Espectador – Colombia Cafetera II. Nro. 39 – Octubre de 1986



Fotos tomadas en noviembre de 2010 de: http://ansermaenlinea.com.co/


NUEVA ARQUITECTURA.

     La arquitectura tradicional, no española, sino producto del medio, los materiales, etcétera, comenzó a ser sustituida por una "arquitectura internacional", desde la primera década del siglo veinte, y el fenómeno se hizo más acusado cuando, hacia 1920, Gastón Lefebvre (arquitecto francés) concluyó la construcción de los palacios municipal y de la gobernación. La influencia europea en la arquitectura comenzó a hacerse notoria, además, porque muchos ingenieros ingleses, alemanes y aún suecos, se habían establecido ya en Antioquia, adonde llegaron generalmente para cumplir contratos relacionados con la producción aurífera o la ingeniería ferrocarrilera.

     Una cosa hay que destacar: los elementos típicos tradicionales se incorporaron a la arquitectura foránea y le enriquecieron. Una muestra son las ventanas y balcones. La internacionalización de la arquitectura y comenzó por la de los edificios públicos, se extendió hacia el sector de la alta burguesía. Aparecieron entonces en Medellín, los barrios " internacionales " de los grupos de altos ingresos. La arquitectura del sector industrial, por obvias razones, también fue calcada de patrones extranjeros.

     El crecimiento urbano sin control, se inició durante la llamada época de la " violencia ", cuando llegaron a Medellín miles de familias impulsadas por la guerra civil no declarada. Estos refugiados concluyeron por integrarse a la ciudad luego de haber creado sectores urbanos anormales este fenómeno se amplió a partir de 1960, cuando se comenzó a invertir la relación existente entre habitantes de la cabecera urbana y el sector rural que hasta entonces se había mantenido en una proporción del 70 al 30%. El crecimiento urbano sobrepasó la proyección planeada.

     Una de los paisajes urbanos clásicos de la región cafetera antioqueña, donde las casas parecen pegadas al barranco. Y de hecho lo están. Por un lado tienen un piso y por el otro tres o más. Este tipo de construcción pudo hacerse gracias a la guadua a su flexibilidad y a su liviandad.

     Una de las características del arquitectura cafetera es un colorido. Cada propietario se empeña en embellecer las fachadas y enriquecerlas, cuando no es posible con flores, con la alegría de un color. De esta manera también la viviendas se personaliza. Los corredores de la vivienda cafetera son las zona social. Además de ser el lugar en donde se recibe, sirven de comedor, de lugar de tertulia y en casos de urgencia, en ellos se puede guindar una hamaca.




Tomado de: Revista Así es Colombia del Espectador 
– Segunda parte – Departamento de Antioquia III y IV. Nro. 104  y 105 – Enero de 1988


La fotografía de la sede de la Fundación Luzes para enfermos de cáncer, ubicada en la Vereda San Pedro, muestra la belleza de sus instalaciones donde los materiales predominantes son el cemento, el hierro y el adobe, conseguidos por las donaciones que durante varios años han aportado los Ansermeños en las Teletones.

Fotos tomadas en noviembre de 2010 de: http://ansermaenlinea.com.co/
 


ASPECTOS HISTÓRICOS Y CULTURALES DEL BAHAREQUE.


     En Colombia y en América latina, la arquitectura del bahareque es el producto de la fusión de elementos aportados por los indígenas y colonizadores que dieron origen a una arquitectura mestiza: el bahareque, el adobe y en menor medida la tapia pisada, que a su vez constituyen las formas mas frecuentes de trabajar el barro en nuestra tradición constructiva. La tapia pisada y el adobe fueron el aporte europeo de los colonizadores y dada la alta sismicidad en la región cafetera rápidamente fueron abandonados por su vulnerabilidad frente a los sismos. todos ellos tienen como ingrediente común: el barro.

El bahareque es autóctono y corresponde a las construcciones que hacían nuestros indígenas y es su mejor legado; Las casas de bahareque se construían utilizando el recubrimiento original de la estructura entretejida de cañas, palos y/o guaduas, fue una mezcla de barro, paja y boñiga; una armazón con horcones o guaduas clavados directamente sobre el terreno y amarradas por bejucos; a manera de muros se armaba una pared con elementos verticales u horizontales constituidos por "latas" de guadua o madera delgada conformando una especie de caja la cual se rellenaba y luego se le aplicaba un revoque o pañete de barro. El techo lo conformaba un entramado principal en madera más gruesa a manera de vigas y uno secundario con varas o cañas más delgadas y cubierta en paja, la cual evolucionó posteriormente a teja de zinc y a las tejas de barro cocido.

DECÁLOGO DEL BUEN MANEJO DE LA GUADUA PARA CONSTRUCCIÓN

Aquí va un breve resumen de aspectos mas ampliamente desarrollados en mi libro:

1. Seleccione y marque previamente las guaduas que va a cortar. Use guaduas "jechas" o maduras de 4 o 5 años. Aunque ésta se da desde el nivel del mar hasta los 2.600 metros sobre el nivel del mar las que se encuentran sobre los 1.300 metros sobre el nivel del mar - zona cafetera - tienen las mejores características físicas y mecánicas.

2. Corte en la fase lunar de "menguante" entre la horas de la media noche y el amanecer.

3. Realice el "sangrado" o "vinagrado" en la mata; dejándolas allí arrumadas de manera vertical y protegidas del suelo de 20 A 30 dias.

4. Límpielas y lávelas con agua y luego déjelas secar de manera natural o artificial arrumándolas muy bien de manera que permita su secado uniforme y luego déjelas bajo techo hasta que se pongan amarillas.

Los anteriores pasos corresponden al tratamiento básico que practicaban nuestros ancestros y que hoy nos permite tener casas de bahareque con mas de 100 años de construcción y en muy buenas condiciones frente al ataque de las plagas.

5. Inmunícela, utilice preferiblemente productos naturales que no sean nocivos para el hombre. El "pentaborato" es una buena opción probada, segura, económica y que no causa daño al hombre ni al medio ambiente. El tratamiento por medio del humo muy usado en el Japón aunque poco experimentado técnicamente en nuestro medio es una excelente opción. La inmunización "al vacío" es muy buena aunque la más costosa y sobra decir que hay una amplia gama de productos químicos de distintos laboratorios para su preservación, algunos que valen mas que la misma guadua y otros que atentan contra la salud humana. En la agricultura "orgánica" hay una amplia gama de inmunizantes naturales por investigar.

6. La guadua debe estar protegida de la intemperie (sol y agua) y debidamente protegida de la humedad por capilaridad, por consiguiente se debe colocar bajo techo y proteger con grandes aleros y buenos pedestales y/o zócalos encima del piso, con una altura mínima de 40 cm que le protejan contra el salpique de la lluvia y el agua por capilaridad, atendiendo el principio tener unas "buenas botas y buen sombrero".

7. No use puntillas, el clavado la raja; haga perforaciones utilizando taladro y emplee con arandelas y tuercas. Efectúe debidamente los empates entre guaduas en "boca de pescado" y los adecuados para empatar cilindros. Después de transcurridos 6 meses de la construcción, vuelva a apretar las tuercas.

8. Como acabado final y protección contra los rayos ultravioleta del sol que la decoloran y la dañan y como repelente de insectos una aplicación a base de aceite de linaza con trementina, o betún. No utilice esmaltes, éstos no le dejan respirar.

9. Hágale mantenimiento integral a la construcción, previniendo las plagas, humedades y deformaciones. Tenga presente los 5 enemigos de la guadua los cuales debe resolver y preveer en su diseño y construcción:
1. El agua, la humedad y la intemperie, que le causan pudrición.
2. El fuego, que la consume.
3. Los hongos e insectos, que atacan su estructura y la destruyen.
4. Los rayos ultravioleta de la luz solar que la decoloran y la hacen más vulnerable a los anteriores agentes.
5. El mal diseño y la mala construcción que la destruyen rápidamente.



En la fotografía se muestra como algunos vecinos, miembros de la Fundación Luzes, el canal local y otras personas, construyen una vivienda para la familia Henao de la Vereda Chápata, donde se integran la esterilla de guadua, el adobe y el cemento.




¿QUÉ NOS CONTÓ DARIO USMA?


Este insigne historiador ansermeño conoce la arquitectura paisa y la evolución de la vivienda desde antes de los procesos de la colonización y aquí trascribimos apartes de su relato.


APORTES EN LA ARQUITECTURA

     Los aborígenes aportan trabajo en guadua, madera y tierra; los hispanos las tapias y la teja.
    Los colonos llegaban solos y no encontraban donde vivir. Se ubicaron en dos etapas, primero viajan los hombres solos, toman un terreno, tumban los montes con hacha y machete, siembran maíz  y cuando este ya estaba reventando iban por las familias ya que necesitaban con qué subsistir, esta es denominada la economía del autoabastecimiento, donde ellos producían todo lo que necesitaban para comer.
     Durante esa época improvisaron cambuches o ranchos móviles para guarecerse o resguardarse durante esos meses que dura el cultivo antes de ir por la familia. Las hacían móviles porque necesitaban desplazarse con frecuencia.


Estas construcciones eran de dos formas:
1. Cortaban maderas, las amarraban con bejucos de cualquier manera, este lo podían improvisar en la mitad de la ladera, le ponían rastrojo u hojas de biao o congo encima para techarla. También lo hacían en terrenos planos con cuatro guaduas paradas, la clavaban en la tierra y le ponen el techo igual a la otra. Esto de acuerdo con las condiciones de avance del desmonte.


2. Empiezan a preparar los elementos en guadua, cortaban guadua y sacaban esterillas o latas, y a preparar materiales para darle consistencia a los cambuches, le ponían a las paredes la guadua y los cubrían con paja o iraca u hojas de biao en el techo.

     Luego las mejoraron haciendo enchinados, cuyas bases de guadua eran cubiertas por ambos lados con esterilla.
     A ellos les interesaba traerse la familia y cuando llegan, empiezan a mejorar la vivienda, entonces pañetan el enchinado con cagajón de bestias y barro, lo revuelven con pasto para que amarre, lo pisan y empañetan.


     La casa evoluciona para proteger del frío. Hacen paredes exteriores firmes. Hacen embutido, que consiste en que a las bases de guadua la cubren con lata o esterillas amarradas con bejucos porque no tenían alambre; esto lo rellenan con barro pisado, luego empañetan por fuera, amarran varillas de guadua con bejucos. Todo esto para protegerse mejor del frío.


Dato: En Anserma todavía hay casas amarradas con bejucos.


     En la medida que avanzaban le ponían el entrepiso, a la tierra le ponían piedras, una base de palos, y encima ponían las tablas de madera aserrada.
Traían cal de Antioquia, le echaban limón y con ello blanqueaban las casas.


     En la casa había una pieza y un zarzo encima usado para dormir los muchachos mayores, los que no tenían mujer, también se guardaban las primeras cosechas, los productos como por ejemplo las trojas que eran las mazorcas maíz amarrado para que se secara; las camas las hacían clavadas en la tierra, las puertas eran de esterilla para que no se entraran los animales del monte. 


     El techo luego lo cubrían con paja, con palma o palmicho, posteriormente con cocas de guadua, que fue una forma más avanzada de construcción.  Luego cuando venían los aserradores aprovechaban y con orillos que dejaban los aserradores también se cubrían los techos. Esta técnica aún la usan en los pueblos del Oriente.


     Improvisaron fuera de la casa un caedizo como “cocinas” con el fogón de leña, que era lleno de tierra y con 4 piedras.


     Se construyen los inodoros de hueco que tapaban con tablas o llamadas también letrinas a las que le ponían techo, y la pared en esterilla, esto después de 1960.
     Luego las fincas evolucionan, no sólo tienen la casa, el fogón, la letrina, además, hacen los solares donde sembraban productos como tomates; las llamaban cementeras o huertas que cubren con ganchos de guadua para que las gallinas no las dañaran.


     La casa campesina cambia mucho, le incorporan elementos nuevos. Construyen los matayernos (o amansayernos) que eran trapiches de caña artesanales, construidos con madera, después construyen los trapiches que eran movidos por las bestias y usaban pailas.


     A los yernos y hombres de la familia después de ayudar a moler la caña los ponían a pilar puchas de maíz. El pilón lo hicieron con madera y con piedra.


Lavaban la ropa en los caños y encima de las piedras.


     La casa más avanzada incorpora un elemento nuevo a la estructura, es la piedra, la que picaban usando candela (la calentaban para partirla más fácil).
     Los muros más sólidos se hacen en calicanto que son pilastras en adobe y las pegaban con cal, revuelta con barro y sangre de toro.  En Anserma se introduce la teja de barro desde 1950.


     En 1930 el 80% de los habitantes viven en el campo. Luego se hacen los pueblos y se venían las familias de allí, para que la gente estudiara, los que no estudiaban se quedaban en la finca cuidándolas.


     De 1890 en adelante se construyen viviendas en el pueblo, de dos pisos, grandes, con chambranas  de esa época aún se conservan más de 40 viviendas en Anserma.

     Algunos hacendados tenían motores de luz con planta eléctrica, también dínamo y arietes para impulsar el agua. A partir de 1975 se tienen servicios de energía eléctrica en Maraprá.

     Las haciendas las hacen con tapias y tejas de barro heredadas de los españoles, que sólo las usaban los ricos. Tenían dos casas, la casa común, más sencillas, de un piso; y las de los hacendados eran de dos plantas (pisos), tenían paredes de tapia que hacían con barro embutido, los pisos eran de madera, tenían corredores y enchambranados, con entrepisos. Los patios eran de piedra. Algunos utilizaron los subterráneos para guardar maderas, como bodegas, como corrales para las bestias, y como perreras.

     Las piezas se hacían de 4 por 4 varas. Las puertas de 1,20 de ancho con dos alas, hacían inmensos zarzos. El lavadero lo hicieron de piedra. El primer comedor era al lado del fogón de leña, dónde se reunían todos al final de la tarde, mientras se ahumaba la carne.

Se incorporan los inodoros a partir de 1965 en adelante. El adobe de 1975 en adelante.

La casa campesina en Anserma es muy citadina. Tienen servicios, luz, agua.

En el Horro construyen las primeras carreteras, llevándolos a la finca Playa Rica de propiedad de los Posada.


OTROS ELEMENTOS EN LA CASA

     Usaron la guadua como recipientes, por ejemplo la canoa para el perro, para cargar el agua, la miel, para guardar la sal y construyeron las primeras camas con ella. Con los orillos hacían las bancas para sentarse.


     Incorporaron las cucharas de palo, la piedra demoler, los platos de palo y las totumas en la vajilla, además usaron ollas de barro para hacer las comidas.


     El fogón también evoluciona, primero era con leña y las arepas en brasas; luego usan el petróleo, la gasolina, después trajeron el eléctrico y finalmente a gas.

     La forma de iluminar también evoluciona, hacen velas con las pepas de higuerilla ensartadas en un palo, luego extraen el aceite de higuerilla, posteriormente hacen velas de cebo de vaca; usan la parafina como elemento moderno en adelante y luego las caperuzas.


Agradecimiento especial a Dario Usma Porras quien nos concedió su tiempo.


OTRAS FUENTES

       Además queremos hacer un reconocimiento especial a Néstor Tobón Botero, quien expresara:  "En esta arquitectura de la colonización antioqueña estamos viendo como afrontó el constructor  colectivo la transformación de la arquitectura virgen con los materiales del medio geográfico y de acuerdo con los modelos traídos de sus sitios originarios".

     A continuación algunas imágenes de su libro Arquitectura de la colonización Antioqueña. Tomo II Caldas. Bogotá. Universidad Nacional. 1986.


     El siguiente link (consultado en noviembre de 2010) llevará a la lectura de HABITAT Y CULTURA EN LAS  VIVIENDAS DE LA COLONIZACIÓN ANTIOQUEÑA de Gustavo Pinzón Sánchez.  Sociólogo, Magíster Sociología de la Cultura, Universidad Nacional, Profesor Facultad de Humanidades Universidad del Quindío. 

http://www.almamater.edu.co/sitio/Archivos/Documentos/Documentos/00000112.pdf



2 comentarios:

  1. Muy completa y consisa la información, es muy importante saber y conocer la historia y el porque de lo que hoy existe.

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  2. Excelente trabajo de investigación y compilación muy bellas y bien escogidas las fotos. Felicitaciones a los docentes y a los estudiantes participantes. ""Las cosas simples son las más importantes"" Felicitaciones
    Nosotros promovemos la construcción en guadua como alternativa de mejoramiento de viviendas rurales. Gracias. http://www.arbolesygestionambiental.com

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